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Tres jinetes de los todoterreno

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Todoterrenos con elementos utilitarios, de turismo y aptos para viajes, por tierra, dentro de Ecuador. Los SUV son el producto estrella de muchas marcas automotrices. Las siglas corresponden al nombre Sport Utility Vehicle, o Vehículo Utilitario Deportivo, en español. Y, como explica Peugeot España, su capacidad de adherencia a superficies difíciles, su puesto de conducción elevado y las ayudas que brindan para la navegación los convierten en vehículos que tienen un desempeño óptimo en la ciudad y en terrenos agrestes.

Los SUV se venden bien, no solo en países como España y Estados Unidos, sino también en Ecuador, donde son una tajada gorda del parque automotor. Según diario El Universo, “su segmento presentó mayor crecimiento en participación, pasando de representar un 26,8% en 2016 a un 32,8% en 2018”. Y los SUV son lo que tienen en común tres  ecuatorianos —un periodista deportivo, un escritor y un director de TV—, que usan esos todoterreno para escapar de la ciudad.

Caminos de agua y bambú en Olón 

El guayaquileño Diego Arcos es documentalista y periodista deportivo para medios como TC Televisión y Radio Diblu. Trabaja los fines de semana y no tiene tiempo para hacer viajes largos, pero cuando la oportunidad surge, se escapa a Olón. Este pequeño poblado de pescadores pertenece a la provincia de Santa Elena, está a 195 km de Guayaquil y es parte de la Ruta del Spondylus. Su playa, de arena fina y oscura, bordea tres kilómetros del Océano Pacífico, y está permeada por un oleaje de pulso firme, perfecto para practicar deportes acuáticos como surfing y windsurf. “Yo voy a Olón todo el tiempo —dice Diego, que maneja un Kia Sportage—. Siempre me ha gustado tener un carro fuerte, grande, porque no solo me gusta estar en la playa en sí, sino meterme un poco a donde están los bosques, a los lagos y a los ríos. ”. Arcos recomienda visitar el bambusario, cerca de Olón. “Allá, adentro —dice—, hay unos lugares maravillosos”.

La comuna Dos Mangas está a unos siete kilómetros del poblado de Manglaralto, entre la vegetación espesa de la zona. Su nombre, explica El Telégrafo, tiene origen en la unión de dos riachuelos que eran conocidos como ‘mangas’. “En Dos Mangas encuentras cascadas, ríos y muchas cosas muy bonitas —cuenta Diego—. Para eso es bueno tener un carro fuerte y alto”.

Dos mangas ecuador

Comuna Dos Mangas

El Sendero de las Piscinas recorre tres kilómetros del bosque de la cordillera Chongón-Colonche e incluye 24 piscinas naturales. De la comuna parte un segundo sendero, de cuatro kilómetros, que pasa por cascadas que llegan a tener una caída de 20 metros, en épocas de lluvia. Sembríos de paja toquilla, caña guadua, hortalizas y  árboles frutales, así como orquídeas, bromelias y heliconias rodean el trayecto. El Santuario Blanca Estrella de la Mar, cuya construcción de piedra, y en forma de barco, corona un risco, es otra atracción de la zona.

El páramo y la niebla de Limpiopungo

Juan Carlos Moya también maneja un SUV —un Chevrolet Grand Vitara SZ—, pero él prefiere las expediciones por la Sierra. Moya ambientó su primera novela, Caballos en la niebla (Seix Barral), en el páramo de Cotopaxi, provincia de la que es originario. “Es un prejuicio que un SUV es solo un auto familiar  —dice el escritor y periodista—. Es un auto de aventura, y para los amantes del silencio y la soledad”. La laguna de Limpiopungo forma parte del Parque Nacional Cotopaxi y está emplazada a 3.800 metros sobre el nivel del mar. Se tiende junto a las raíces montañosas del Cotopaxi y, cuando las nubes lo permiten, sobre su superficie helada se refleja el cono inmenso y nevado del volcán.

Laguna de Limpiopungo

Un sendero de 2,6 kilómetros abraza la laguna y varias plataformas de observación están dispuestas a su alrededor. Moya cuenta que la suspensión de su SUV resiste muy bien el terreno rocoso aledaño a la laguna. “Un SUV, como tiene capacidad de ingresar en ‘malos caminos’, te permite ‘perpetrar’ montaña, bosques y páramos —dice—. Es un auto ideal para todo terreno”.

Entre el extenso pajonal que cubre el suelo de la zona asoman sus cabezas brotes de sigse, cacho de venado, sisán, valeriana pilosa, musgo y líquenes. Latigazos de viento encrespan las aguas, que surgieron  por “el derretimiento súbito del casquete de hielo al ponerse en contacto con los flujos piroplásticos del volcán —como explica El Comercio—.  Las lluvias dan sustento a la laguna, que tiene “lechos de plantas acuáticas sumergidas y con niveles medios de nutrientes que sirven de alimento para un sinnúmero de aves migratorias y sedentarias”, explica ese diario. “Con un SUV puedes cruzar esas fronteras. Tanto mentales como urbanas —dice Moya—. Un SUV es una tienda de campaña rodante. A diferencia de un coche, te presta seguridad. Y sientes que te llevas la casa contigo”.

Un pueblo llamado Pueblito cerca de Chone

Al sureste de Chone está un pequeño pueblo llamado El Pueblito. Eso descubrió Daniel Benavides, director del programa de televisión La Foca, cuando manejaba por las carreteras de Manabí en su Daihatsu Terios. Aunque le gusta internarse en lugares que están relativamente cerca de su ciudad —como el poblado de Nanegal, aledaño al Bosque Nublado—, la costa manabita es la alternativa de cajón cuando aparece la oportunidad. “Recorro diferentes lugares y playas entre Jama y San Vicente —dice—. Dependiendo del tiempo disponible voy más o menos lejos de Quito”.

Benavides prefiere manejar sin un itinerario fijo. Así puede hacer hallazgos como El Pueblito, cuyos habitantes se dedican a la pesca y a la producción de arroz, y lugar al que llegan muy pocos visitantes. En medio de sus recorridos costaneros se ha detenido en otros pueblos como Charapotó, El Blanco y Santa Teresa. “Creo que igual podría llegar a esos lugares con un automóvil cuando hay condiciones normales —dice—. El tema de tener un SUV es tener la posibilidad de ir más allá, en caso de que lo necesites”.

San Jacinto

En cuanto a playas, Benavides prefiere sitios alejados de los balnearios más populares, como San Clemente y San Jacinto. A unos 30 minutos de Bahía de Caráquez, estos pueblos pesqueros se llenan de turistas en feriados, pero fuera del calendarios festivo nacional ofrecen playas de marrones y dorados, oleaje moderado y restaurantes que sirven pesca fresca preparada al estilo manaba. “Nunca puedes anticipar del todo cuáles van a ser las condiciones de los caminos, de las carreteras; nunca puedes saber si tendrás que manejar en medio de neblina o lluvia —dice—. Un SUV sí te da más seguridad”.

 

¿Manejas un todoterreno? ¿Cuéntanos en los comentarios qué lugares del Ecuador te gusta visitar con tu SUV?

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