7 puntos que debes saber sobre el plan de Argentina para transformar su industria automotriz
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La industria automotriz argentina ha sido golpeada por la crisis económica de su país. Durante mayo de 2019 se fabricó un 35,3% menos de vehículos que en mayo de 2018, según TN. Para asegurar su supervivencia, la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa) anunció la implementación de un plan a 10 años. El sector tiene 12 terminales de producción, más de 500 empresas autopartistas, más de 600 concesionarios y una fuerza laboral de más de 205 mil personas.
“Su importancia en la economía local es más que trascendente —escribe Guillermina Fossati en iProUp—, y aunque en el último año sufrieron una crisis inesperada, con una baja en las ventas de 50%, es necesario que se adecuen a este nuevo contexto que está “acorralando” a las marcas en todo el mundo para pensar en el largo plazo”.
El plan anunciado por Adefa fue realizado por la consultora Abeceb y se presentó oficialmente el 12 de junio. Propone acciones que considera indispensables para que el sector local se mantenga a flote durante la crisis. Y para que se adapte a los cambios estructurales que experimenta la industria automotriz en todo el mundo.
1. Plantea estrategias para superar los fallos clave del sector. El plan señala la falta de escala productiva, de competitividad internacional por altos costos y de previsibilidad macroeconómica. Recomienda que la industria sea “de clase mundial, sustentable y competitiva, produciendo vehículos, componentes y soluciones de movilidad y desarrollando e incorporando nuevas tecnologías para la Argentina, la región y el mundo”, dice Clarín.
2. Aconseja que Argentina capte la demanda de vehículos con motor de combustión interna. La meta de capturar la demanda de vehículos con motor de combustión interna es recomendada. este tipo de auto aún tendrá protagonismo en los mercados emergentes. “Para 2030 habrá un mercado de unos 9 millones de unidades que primordialmente seguirán usando estos motores —dice el diario—, entre Latinoamérica y algunos países de África y Oceanía”.
3. Advierte que el automóvil eléctrico es imposible. “No existe ni la más mínima posibilidad de fabricar un vehículo eléctrico en el país a gran escala en el mediano plazo —dice Clarín—. Como alternativa en este sentido, [el plan] propone la fabricación de pickups híbridas y la potenciación del uso del gas en vehículos pesados”. La hibridación de esos vehículos tendría excelente recepción en Latinoamérica y producirlos no requiere de una inversión grande. “Para 2030, el estudio ve un potencial de hasta 600 mil pickups fabricadas en la Argentina, de las cuales 45 mil podrían contar con tecnología híbrida”.Con respecto a la recomendación de intensificar el uso de gas en transporte de carga y pasajeros, el plan dice que se puede aprovechar la gran red de carga existente en el país. Esto, “adoptando las experiencias europeas en GNL (gas natural licuado), que han logrado instalar tanques que le dan a los camiones autonomías similares a las que tienen con gasoil”.
4. Hace énfasis en tener seguridad y conectividad en la manufactura local. La incorporación de seguridad y conectividad en los vehículos fabricados en Argentina es crucial. No hacerlo implicaría el riesgo de perder capacidad exportadora. “En este sentido, también será indispensable alcanzar un estándar de escala global de producción —dice el diario—. El escenario próximo no soportaría tener una producción anual de entre 25 y 30 mil unidades por modelo, tiene que estar por encima de los 80 mil ejemplares para ser sustentable”.
5. Ordena la reorganización de la cadena de valor. Los anteriores valores y niveles de eficiencia solo se alcanzarán reorganizando la cadena de valor. Esto incluiría el desarrollo de una ‘industria 4.0’ o ‘fábricas inteligentes’. También implica un mayor grado de automatización y una reestructuración del sector autopartista. Ese sector es de baja escala y tiene capacidades insuficientes. Según Clarín, el plan “propone potenciar a los proveedores que son referentes del sector, consolidando volúmenes de producción y otorgándole proyección internacional”.
También indica que la reorganización debe incluir a los concesionarios. Si hay una nueva forma de vender, habrá nuevos clientes y el cliente tradicional, de hecho, también está cambiando.
6. Recomienda explotar los canales digitales y la Big Data. Los servicios de posventa deberán ampliarse. “Los canales digitales irán ganando cada vez más espacio frente a las consultas tradicionales en el salón de venta —dice el diario—. También la readecuación pasará por encontrar nuevas ofertas en materia de movilidad y en el manejo de la Big Data del automóvil en Latinoamérica”.
El plan señala que hay un negocio de potencial ilimitado en la recolección de la información que generan los vehículos. En la actualidad nadie la recoge.
7. Pronostica que la producción se triplicaría. Si los puntos propuestos por el plan se cumplen con éxito, “se podría llegar a 2030 con 1,5 millones de unidades producidas, el triple de los números del año pasado (466 mil)”, concluye Clarín.
Foto de Noah Negishi, en Unsplash
