El Foro Automotor 2024 revela un panorama desafiante para el sector automotor ecuatoriano
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Catherine Peñafiel, Motorterra
El sector automotor ecuatoriano enfrenta un escenario político y económico complejo. En el Foro Automotor 2024: Perspectivas políticas y económicas del país y del sector automotor, varios analistas revisaron el futuro del sector, abordaron los principales retos que enfrenta, como la caída de la demanda y las dificultades fiscales y crediticias.
De hecho, las ventas de vehículos nuevos acumulan 14 meses consecutivos de descenso. De acuerdo con el Servicio de Rentas Internas, entre enero y septiembre de este año se comercializaron 83.098 unidades, lo que representa que las ventas interanuales bajaron un 19 %.
En el encuentro, Juan Rivadeneira, consultor político, señaló que la situación del mercado automotor tendrá algunos factores de incidencia, como las elecciones presidenciales que estarán marcadas por el posible incremento de la inseguridad, una crisis energética prolongada o la aparición de un candidato outsider. Estos factores afectarán en los resultados electorales y, por ende, en la economía, indicó Rivadeneira.
El desempeño actual del sector refleja la situación general de la economía del país. Julio José Prado , exministro de la Producción, advirtió que Ecuador aún no ha logrado recuperarse de la pandemia de Covid-19. Este año se experimenta un decrecimiento económico, impulsado por la falta de inversión y la desaceleración del consumo doméstico, explicó. Según el FMI , Ecuador tendrá el menor crecimiento de América Latina en 2024, con una proyección de apenas 0,1 %.
Además, las dificultades económicas se ven reflejadas en la reducción del consumo y en la caída de exportaciones, especialmente hacia mercados clave como China. Prado subrayó que, aunque se espera una leve mejora en 2025, el entorno seguirá incierto debido a una nueva reforma tributaria y los altos costos de producción que enfrentan las empresas.
El panorama crediticio también es motivo de preocupación. Marco Rodríguez, presidente de Asobanca, destacó que, aunque el crédito bancario muestra un crecimiento anual del 7,7 % en la cartera bruta, la desaceleración es evidente. A pesar de este crecimiento, el número de clientes se redujo un 6,5 % en lo que va del año, lo que significa que hay más créditos, pero están concentrados en menos manos. Esto es uno de los retos para el sector automotor que requiere del apalancamiento bancario para incidir en las ventas.

