Esteban Acosta, con Suzuki en su corazón

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Suzuki es una marca que ha sido parte de la vida de los ecuatorianos. Y hablar de Esteban Acosta es hablar de una persona que, desde su inicio profesional en 1992, fue parte de la construcción de la historia de Suzuki en el Ecuador. Él estuvo presente cuando en Omnibus OBB se ensamblaron modelos icónicos de la marca, como el Suzuki Forsa II y el Vitara primera generación, tanto para el mercado ecuatoriano como para exportación a Colombia y Venezuela.

Desde ese momento, Esteban siempre ha estado presente en cada paso de Suzuki en el Ecuador. Y sigue en ese camino ahora que la marca japonesa decidió ingresar como marca autónoma a nuestro país, abriendo una nueva etapa que promete muchos éxitos en una industria tan competitiva como la automotriz.

Su trayectoria

El reto fue enorme para alguien tan joven y con poca experiencia, pero tuvo el apoyo de excelentes líderes que junto al húngaro Bela Botar, fundador de la ensambladora Omnibus BB, le guiaron en este mundo de los autos que sin duda se convirtió en su pasión.

Aprendió, creció y se quedó con grandes enseñanzas de la cultura japonesa, como el mejoramiento continuo, el trabajo en equipo y la innovación, que las aplica día a día. “Bela Botar me dio una oportunidad porque era joven. Desde entonces me mantengo en esa línea: los jóvenes solo quieren una oportunidad para demostrar lo grandes que pueden ser. Ellos van a dirigir los caminos en un futuro cercano y creo que formar líderes es en esencia la principal función de un líder por eso trabajo en esto”.

La implementación de una operación eficiente y limpia llamó la atención. Era un éxito. Así que quisieron replicar el proceso también en las áreas comerciales y administrativas. Fue cuando Esteban pasó al área comercial de General Motors y trabajaron para ampliar la red de concesionarios e impulsar proyectos que dieron paso a un crecimiento acelerado y firme de la empresa.

Los resultados le llevaron a dirigir GM en Perú y estuvo a punto de ir a Brasil, pero decidió quedarse en Ecuador. Había llegado el 2018, cuando dejó GM, tras una amplia carrera que le permitió conocer el sector automotor del país, la región y el mundo.

Ese año hizo un paréntesis en su tránsito por Suzuki. Entre el 2018 y el 2019 colaboró con Volkswagen. Pero en medio de la pandemia por el Covid-19 se hizo una pregunta que le llevaría nuevamente a sus orígenes: ¿cuál sería el futuro de Suzuki en Ecuador?

Estaba en lo correcto, a pesar de la incertidumbre que reinaba en el mundo por la pandemia, la marca japonesa buscaba consolidar su presencia en Sudamérica y Ecuador era clave en el futuro que tenían planificado en la región. Así, Esteban junto al Grupo Baca, luego de un exahustivo proceso realizado por Suzuki Motors Corporation, tomaron la representación de la marca en el país.

La empresa enfrenta todos los desafíos que la industria automotriz tiene en el país: alta carga tributaria, baja calidad de combustibles, alta carga regulatoria para el sector, cambios de tecnologías que en el mundo están ocurriendo y que Esteban conoce muy bien como presidente del Directorio de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador.

Sin embargo, confía en su proyecto, con el cual se plantea invertir más de USD 20 millones en el país y con la confianza de los consumidores en la marca, Suzuki entró con fuerza y tiene presencia nacional.